Cancún, 12 de octubre. – A pocos días de cumplir quince años, una adolescente quedó destrozada al perder a su madre, quien fue atacada a balazos junto con el maestro que preparaba su vals, en el fraccionamiento “Los Corales”.
La mujer de alrededor de 50 años de edad fue a buscar al instructor de baile, de unos 35 años, para seguir con los ensayos. Sin imaginar lo que estaba por suceder, ambos salieron del edificio y en la vía pública fueron atacados por dos sujetos armados que viajaban en motocicleta.

Los disparos les arrebataron la vida y dejaron una escena desgarradora, ya que, al llegar al lugar, la quinceañera se encontró con la terrible realidad de que su mamá ya no volvería a abrazarla. Entre lágrimas y gritos de desesperación, se aferró al cuerpo de su madre mientras clamaba: “¡M4tar0n a mi mamá! ¡Mamá, no!”

Sus gritos estremecieron a quienes presenciaron aquel momento, mientras familiares pedían ayuda al número de emergencias 911. Minutos después, paramédicos confirmaron que ambas víctimas ya habían fallecido.
Junto al maestro de vals quedó la bocina que se utilizaba para los ensayos, un detalle que hizo aún más dolorosa la escena, ya que los preparativos para el festejo terminaron bajo el peso de una tragedia irreparable.

La policía preventiva acordonó el área y desplegó un operativo para localizar a los responsables, sin que hasta el momento se reporte algún detenido relacionado con el ataque armado. Posteriormente, agentes de Investigación y personal de Servicios Periciales realizaron las diligencias correspondientes y trasladaron los cuerpos al Servicio Médico Forense para la necropsia de ley.
Asimismo, las autoridades comenzaron a buscar grabaciones de cámaras de videovigilancia de la zona que puedan ayudar a identificar a los agresores.
Hoy, en lugar de contar las horas para bailar su vals y celebrar sus quinceaños, una jovencita tiene que enfrentar la ausencia de la persona que seguramente soñaba con verla vestida de princesa. Una fiesta puede cambiar de fecha, un vestido puede guardarse, pero la oportunidad de abrazar nuevamente a una madre no tiene regreso.
